
¿Una carrera tarahumara en Madrid? El pasado 20 de enero, Madrid Río acogió un entrenamiento único que reunió a 289 corredores con cinco atletas rarámuri de Guachochi, Chihuahua. Durante dos horas, el entorno de la Casa de Campo se transformó en el escenario de un encuentro donde corredores madrileños e internacionales compartieron kilómetros con representantes de una de las tradiciones atléticas más antiguas del mundo.
Esta es la historia de los corredores rarámuri en la capital española, un grupo de atletas admirables que han puesto a Chihuahua en el centro de la conversación sobre turismo en México.
El evento ofreció dos circuitos diseñados para distintos niveles: uno de cinco kilómetros para corredores ocasionales y otro de 10 kilómetros para los más experimentados. La actividad formó parte de la estrategia de promoción de Chihuahua en FITUR 2026, organizada por la Secretaría de Turismo del estado y el Fideicomiso de Promoción Turística ¡ah, Chihuahua!
Los participantes pudieron convivir directamente con atletas que han destacado en ultramaratones internacionales, aprendiendo de primera mano una filosofía donde correr no es simplemente deporte, sino identidad cultural y forma de vida.
Los atletas rarámuri que participaron en la carrera tarahumara Madrid incluyeron a Pedro Parra Cruz, Reyes Giltro Satevo y Juan Contreras García, corredores destacados en ultramaratones internacionales. También estuvo presente Yulisa Fuentes, ganadora de The Speed Project, una prueba de 540 kilómetros entre Los Ángeles y Las Vegas.
Jenifer Yáñez, quien ha obtenido segundos lugares en el Ultramaratón de los Cañones 100K y el UTMB Barrancas del Cobre 100K, formó parte de la delegación que hizo posible esta carrera tarahumara en Madrid.
Los participantes de la carrera descubrieron que, para los rarámuri, correr trasciende el concepto occidental de deporte. Yulisa Fuentes declaró durante el evento: «Correr es lo que nos identifica como rarámuris, significa ser libres». Los atletas rarámuri portaron su vestimenta tradicional, destacando los huaraches: sandalias hechas con una tira de cuero y suela de caucho reutilizado. Esta indumentaria contrasta con las zapatillas técnicas modernas y demuestra la eficiencia de métodos ancestrales.
Los organizadores explicaron cómo los niños rarámuri aprenden a correr desde la infancia mediante juegos tradicionales. Persiguen una bola de madera en una costumbre transmitida de generación en generación, desarrollando la resistencia que después les permite competir en ultramaratones.
El libro Nacidos para correr de Christopher McDougall convirtió a los rarámuri en referentes globales del atletismo. Su filosofía inspiró a fondistas de todo el planeta que buscan recuperar una forma más intuitiva y libre de correr, alejada de la obsesión por los cronómetros y las marcas personales.
Edibray Gómez Gallegos, secretario de turismo de Chihuahua, destacó que este entrenamiento en Madrid funcionó como un puente cultural entre ambos territorios. «Compartir la cosmovisión rarámuri nos permite mostrar al mundo la riqueza humana, natural y cultural de nuestro estado», señaló.
Los rarámuri, nombre que significa «los de los pies ligeros», habitan la Sierra Tarahumara en Chihuahua, una región montañosa donde correr largas distancias ha sido históricamente una necesidad. La geografía desafiante de la sierra forjó su legendaria resistencia. Como explicó Pepe Yáñez, presidente municipal de Guachochi, en la víspera del evento: «Esta geografía ha propiciado que la cultura rarámuri tenga esa habilidad para recorrer distancias muy largas».
El evento formó parte de la estrategia de promoción internacional de Chihuahua en la feria FITUR Madrid 2026. La Secretaría de Turismo del estado y el Fideicomiso de Promoción Turística ¡Ah, Chihuahua! organizaron la actividad para posicionar al estado como un destino donde el deporte, la cultura viva y la naturaleza convergen.
Todos los participantes del entrenamiento entraron en el sorteo de un viaje de siete días para dos personas por el norte de México, una experiencia diseñada para conocer los paisajes donde nació esta legendaria tradición corredora.
Edibray Gómez destacó que el entrenamiento funcionó como «un puente cultural entre Chihuahua y España. Compartir la cosmovisión rarámuri nos permite mostrar al mundo la riqueza humana, natural y cultural de nuestro estado». La actividad buscó posicionar a Chihuahua como destino donde el deporte, la cultura viva y la naturaleza convergen.
El encuentro en la capital española demostró que la tradición rarámuri mantiene plena vigencia. Mientras el running moderno busca innovaciones tecnológicas, estos corredores de la Sierra Tarahumara continúan recorriendo distancias extraordinarias con la misma filosofía que guió a sus antepasados.
El éxito del evento, con 289 inscritos, confirma el interés creciente por conocer culturas donde correr permanece como acto de libertad, identidad y conexión profunda con el territorio.






