Por qué se quiebran las puntocom

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LA QUIEBRA DE LAS PUNTOCOM

Si quisiéramos resumir el año 2000 diríamos que fue el año de la avalancha nada virtual de las empresas . Basta examinar los gráficos del valor de las acciones para ver hermosos retratos del monte Everest seguidos de una llanura extensa e interminable. Muchos llegaron al nivel del mar y, literalmente, se hundieron.

Las noticias de los despidos masivos y de los cierres de las puntoCom se volvieron tan frecuentes que incluso dieron para que se crearan exitosos sitios en Internet que hacían el seguimiento de la agonía y muerte de estas empresas. (Un ejemplo de esto es el sitio www.f....company.com , con el perdón de los angloparlantes)

Un ejemplo del cambio de un año para otro puede verse en los comerciales del “Super-Bowl” en Estados Unidos, que se ha convertido en el evento catalizador de la industria de la tecnología desde el famoso comercial de lanzamiento del computador Macintosh de Apple en 1984. Si en el año 2000 el 40% de los comerciales del “Super-Bowl” estuvo ocupado por empresas poco conocidas del mundo de Internet, este año solamente tres puntoComs volvieron a pautar en el evento. Son ellas, el corredor de bolsa Etrade y los sitios de empleo Monster.com y Hotjobs.com.

Ya no están los comerciales de catorce de las 17 empresas puntoCom que anunciaron el año pasado y no tuvieron ningún problema en gastar un promedio de $2.2 millones de dólares por un aviso de medio minuto, con la esperanza de convertirse en una marca reconocida por el público americano de la noche a la mañana. Es más, siete de ellas, incluyendo a pets.com y computer.com, ya no se verán ni siquiera en línea.

Muchos análisis y ríos de tinta electrónica después, nos llevan a conclusiones muy claras que han servido para que los inversionistas elaboren una lista de chequeo para examinar un proyecto de Internet antes de girar su cheque. Si lo viéramos en términos deportivos el proyecto tendría que superar cuatro defensas fuertes antes de lograr anotar un “touchdown”:

1 – El portal de contenido puro. Un proyecto basado en generar multitudes de visitantes (o pupilas) en busca de contenido con la esperanza de que esas pupilas van a poner atención a los banners de publicidad regados por toda la pantalla, será derribado en el primer intento.

2 – El almacén en línea B2C. Una aventura comercial enfocada al consumidor final, con miles de artículos catalogados, muy bajos precios y la promesa de la entrega a domicilio en 48 horas, tendrá que explicar muy bien cuál va a ser su estrategia logística y de servicio al cliente y sobre todo... en dónde va a estar la utilidad.

3 – La idea genial de dos muchachos entusiastas. Si la suma de las edades de los que proponen el proyecto no supera la edad del inversionista, éste los derribará enseguida. Todo nuevo proyecto de Internet tiene que tener la “presencia de un adulto” para que sea creíble.

4 – Números rojos en los primeros... ¿cuántos años? Si en el plan de negocios no se ve la palabra “utilidades” en el horizonte cercano, el proyecto ni siquiera arrancará. Sería como pretender jugar un partido en el que la línea de meta se aleja cada vez más o, lo que es peor, ni siquiera existe.

 

Lo interesante de todo este panorama de lecciones aprendidas es que crean un esbozo de lo que será el futuro de los negocios en línea. Y lo más importante es que demuestran que el comercio electrónico está más vivo que nunca. Sólo hay que tener un plan de negocio “real” y firmemente parado en conceptos “arcaicos” como el retorno de la inversión o la rentabilidad, para que tenga el visto bueno de los escépticos inversionistas del siglo que comienza (ahora sí).

 

PERSPECTIVAS 2001

Si tenemos que recopilar enseñanzas para evitar el fracaso de nuestros negocios (reales o virtuales) es preciso comenzar por evaluar el estado de la industria y de la tecnología al comenzar el año. Puede haber muchas noticias de fracasos de las puntoCom, pero también existe un gran número de buenas noticias del sector que no han tenido el mismo despliegue. 

De todas maneras, la consigna para asegurar el éxito es estar bien informado, ser rápido para actuar y lento para gastar. Curiosamente las mismas reglas que tenían los empresaros a principios del siglo anterior.

 

1.      El comercio electrónico está muy lejos de su tumba. Algunas compañías como Amazon han reportado mejoras en su rentabilidad operacional y se espera que lleguen más pronto de lo previsto a tener una utilidad real. Sin embargo, muchas otras están desmontando sus departamentos de comercio electrónico para detener o disminuir sus pérdidas, lo que puede ser una buena noticia para los que se mantengan. Si los grandes sitios continúan cerrando, esto significa que los pequeños, más especializados y eficientes, tendrán menos competencia.

 

2.      Historias exitosas de comercio electrónico se crean cada día. El principal problema ha sido que la gente piensa que el comercio electrónico existe en un mundo completamente diferente del “mundo real” y que las “viejas reglas de los negocios” ya no aplican. En el 2001 por fin nos vamos a dar cuenta que la parte más importante de un e-business no es la "e-"  sino el negocio real.

 

3.      Las dos palabras claves siempre han sido y serán: presentación y servicio. Desde cosas tan simples como la ortografía de su sitio o de sus comunicaciones hasta la prontitud en la respuesta a un e-mail serán fundamentales para el éxito. La parte electrónica de los negocios nunca quitará la parte humana. Y esta última se basa en los detalles. Olvídese de los “Auto-responders”. Cuando alguien se toma la molestia de escribirle, espera un ser humano que también se tome “la molestia” en contestarle, especialmente si es un posible comprador.

 

4.      No se olvide de los medios “arcaicos” de comunicación. Si usted ofrece un medio de contacto como el teléfono, el fax, o una dirección de correo “tradicional”, ¡no las descuide! Muchos seres humanos todavía tienen la costumbre de usar sus cuerdas vocales y no han descartado la posibilidad de llamar por teléfono a sus posibles proveedores de bienes o servicios. ¡Algunos todavía les escriben cartas! La primera impresión sigue siendo muy importante y no se mide solamente por el tiempo de cargado de su página Home.

 

5.      Atención a las cuentas de gastos. Muchos analistas han considerado el colapso de las puntoCom como una simple “sacudida” de la industria, en la que las empresas con un pobre plan de negocio, un pobre servicio y una pobre estrategia operativa, han sido borradas del paisaje, dentro de un proceso de evolución económica. Simplemente, aquellos que no pudieron recaudar suficiente dinero para seguir pagando las cuentas de gastos, sucumbieron. Los negocios pequeños y medianos con bajos costos de operación tienen mayor posibilidad de sobrevivir.

 

6.      La tendencia de dar todo gratis está desapareciendo para dar paso a los micro-pagos de servicios en línea. Yahoo! anunció recientemente que cobrará una pequeña cantidad (entre $0.25 y $2) por usar su servicio de subastas para exhibir productos. Esta moda seguramente va a ser acogida por la mayoría de las puntoCom ya que, después de todo, también necesitan hacer dinero. A medida que la tecnología de los micro-pagos se vuelva más común, los usuarios no tendrán otro remedio que aceptar pagar centavitos por los servicios en línea. Bueno, después de todo, un centavito no se le niega a nadie.

7.      De todas maneras los negocios entre negocios sí seguirán vivos y muy saludables. Las proyecciones del tema B2B siguen siendo impresionantes y, lo mejor de todo, creíbles. Cada vez los negocios están más conectados entre sí y las decisiones de compra están siendo tomadas con base en la información que se puede conseguir en línea. Además de consolidar las relaciones que ya se tenían de muchos años entre clientes y proveedores, la web permite crear nuevas relaciones a costos muy convenientes.

 

Así que no hay que tener miedo de montarse en un tren que espera multiplicar sus ingresos por factores de 10 y 20 en los próximos cuatro años. El comercio electrónico será el factor decisivo del crecimiento de todos los negocios en este año, especialmente en Latinoamérica en donde tuvimos la suerte de llegar tarde a la fiesta, pero estamos a tiempo de unirnos al vagón de los sobrevivientes. Nos perdimos el fin de semana de locura, pero hoy es lunes y no queda otra cosa que levantarse y empezar a trabajar.

 

Guillermo Ramírez - Ene /2001