"La honestidad: la mejor de las artes perdidas" - Mark Twain

El accidente de Juan

"Es como cada mañana", se quejó Juan. "Tengo que esperar horas a que el tráfico se abra".

"No empieces a ponerte nervioso", le dijo su esposa Luisa, "ten en cuenta tu úlcera".

De pronto se abrió un hueco. Juan movió hacia atrás el pequeño coche deportivo y rápidamente lo lanzó al otro carril, chillando sus neumáticos.

"Tómatelo con calma" le advirtió Luisa.

Pasaron unos segundos y Juan cambió de tema:

"¿Y qué vas a hacer de cenar esta noche?"

"Secreto" respondió Luisa, mirando por la ventana.

Minutos después Juan avanzó hacia una intersección y chocó contra un camión que cruzó en rojo. Juan voló a través del parabrisas.
Luisa, quién tenía el corazón afuera, estaba literalmente histérica mientras que marcaba el número de emergencia.

Cuando le preguntaron a Luisa en dónde había ocurrido exactamente el accidente, ella contestó: "No puedo saberlo"

¿Por qué no?

Respuesta